| Tú Eres Creativo (Parte III) |
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Publicado en Diciembre de 2009
TERCER PASO PARA SER CREATIVO: EXPRESAR NUEVOS SIGNIFICADOS
Todos nacemos con una capacidad extraordinaria para la creatividad, y en la mayoría de las ocasiones solo expresamos una mínima parte, pero hay muchas personas que no la aprovechan en absoluto. Expresarse desde una perspectiva creativa exige sentirse seguro de sí mismo y sentirse libre de condicionamientos. No vale una expresión mecánica y rutinaria; la expresión creativa es un movimiento que va del interior más profundo al exterior, es una liberación de lo que hay dentro. Cada persona puede exteriorizar lo que lleva dentro por medio de la palabra oral o escrita, los lenguajes artísticos (musicales, escénicos, plásticos, motrices), las ciencias y las tecnologías conocidas.
Captar la realidad, tomar conciencia, es importante; modificarla, cambiarla o transformarla es imprescindible, pero el paso más decisivo para ser creativo es saber comunicar al exterior este producto, expresando nuevos significados ideas, valores, teorías. Todo ello es un proceso de reinvención y redescubrimiento, que surge cuando uno es capaz de generar una nueva visión de la realidad y después sabe comunicarla, expresarla y la hace extensible a los demás. Si no se expresa el nuevo hallazgo la creatividad se anula. La capacidad de expresión es el cimiento de la creatividad.
Un nuevo significado puede surgir de una combinación fortuita, de una asociación inesperada o de una relación de cosas inusuales, respecto a un punto de vista, una referencia, un conocimiento, en función de una escala de valores que uno tiene interiorizado, consciente o inconscientemente. El auténtico poder de la creatividad está en cambiar la forma de mirar, pensar, sentir y actuar. Nosotros configuramos nuestra vida según las circunstancias y las realidades que percibimos. Solo cuando cambias tus pensamientos puedes cambiar la realidad. La posibilidad de expresar nuevas ideas, valores y significados es un proceso creativo, pero no hay que olvidar que dentro del aula hay muchas realidades posibles, alternativas o posibilidades. Intuir o imaginar todas las posibilidades es ampliar el rango perceptual de los sentidos. Cambiar la percepción como la conocemos por la intuición supone un salto cuántico. Esto es posible cuando el maestro logra una conexión profunda con el entorno, por medio de la contemplación, ya que llega a la conciencia la comprensión de las ideas primordiales. No puede haber creatividad auténtica si no parte del interior, ni tampoco sino se expresa al exterior. Muchas de las perturbaciones humanas tienen su origen en la imposibilidad de expresarse o en la expresión parcial de los estados emocionales. La depresión es falta de expresión emocional. Hay que eliminar y descargar la tensión acumulada, y dejar espacios de libertad para generar el mayor potencial energético. Algunas veces surgen los bloqueos y no podemos expresar nuestra creatividad.
¿El estudiante puede ser capaz, ante un tema determinado, de expresar nuevos significados, utilizando cualquier tipo de lenguaje? ¿Por qué no? El maestr@ debe brindar al estudiantes la posibilidad de expresarse de diferentes maneras, pues es una capacidad natural y está presente en todas las culturas; pero igual que se puede estimular se puede reprimir, todo depende de cómo se sienta el niño o el joven: la autoestima estimula tener iniciativas, el miedo y la inseguridad la reprimen. Los expertos dicen que la escuela ahoga la creatividad.
El maestr@ debe tomar conciencia de los talentos y posibilidades expresivas que tienen sus estudiantes y respetar su manera de ser, permitiendo que afloren sus fantasías y sueños; no debe tratar de moldear su mente a un estilo preestablecido, como ha hecho siempre la escuela reproductora. El maestr@ tiene que asumir el compromiso de que sus estudiantes experimenten el placer que supone expresar sus ocurrencias, sus inventos, sus descubrimientos, sus genialidades. Hay que satisfacer la necesidad vital de expresarse. Las múltiples posibilidades que tiene la realidad se concretan y conviven simultáneamente, hasta que el estudiante selecciona una. Es como el sistema de TV por cable: mientras yo veo un canal, otros muchos canales siguen funcionando simultáneamente. Podemos hablar de una realidad con diferentes soluciones posibles, dependiendo de la percepción que se tenga. La energía interior del niño o joven es la encargada de hacer la selección en función de las vibraciones que le producen los estímulos exteriores que recibe.
El mundo material que nos rodea, visto desde la física cuántica, no es más que movimiento, todo son posibilidades de la conciencia. La conciencia es el alma, es el observador, de ahí que el estudiante pueda crear su propia realidad y generar nuevos significados y finalmente expresarlos. La evolución del talento del estudiante del siglo XXI no será lineal, como plantea la educación formal; será orgánico y evolucionará a partir de las respuestas que obtiene del entorno.
¿El maestr@ puede ser capaz, en su trabajo habitual, de expresar nuevos significados que aporten al tema perspectivas diferentes? ¿Por qué no? La realidad de la clase y la presentación del tema tienen que ser percibidos no como si fuera una reproducción de lo que figura en los libros, ni tampoco como un negativo. La realidad didáctica debe sentirse como si fuera vista por primera vez, sin ningún tipo de barniz, entusiasmándose y llegando a su interior más profundo. Para ello se ha de poner en juego la imaginación y captar esas realidades de forma subjetiva; de tal forma que el maestro pueda generar sus propias ideas, y finalmente descubrir sus valores y darles los significados pertinentes. La realidad se capta a través de los sentidos y es necesario percibirla con toda su belleza, misterio, encanto y frescura, no contaminada.
La mente no puede distinguir la diferencia entre una experiencia real y otra imaginada. El cerebro acepta y reacciona de manera automática ante la inmensa información que recibe en forma de palabras imágenes, sonidos o sentimientos. El maestr@ tiene que crear en la clase un clima que permita al estudiante acercarse con mucho amor, con mucha confianza y con el corazón abierto. La libertad para expresarse de forma propia requiere un entorno facilitador.
La creatividad del maestro es energía. Todo es energía, pero también nuestra mente es energía, la atención, la voluntad, la conciencia, el amor son energías. La energía no es solo aquello que mueve al cuerpo, sino también tiene que ver con nuestra capacidad de comprender, nuestro estado de ánimo, la imaginación; es decir, nuestra alma. Pero ¿qué es lo que da energía al docente? Si los alimentos dan energía al cuerpo, son las sensaciones y las emociones que recibe las que le dan energía a su vida interior. Sentimientos e impresiones nuevas, en definitiva cambios. Ese es el primer ejercicio que debe hacer el maestro, de tal forma que le permita cambiar cosas en su vida.
Campaña de publicidad de la Panamericana School of Art and Design en ella se anima a las personas a explorar su creatividad.
El objetivo es dibujar tantas cosas como sea posible a partir de una X o una O. ¿Hasta dónde puede llegar la creatividad?
¿Un equipo de maestr@s puede ser capaz de expresar nuevas ideas y valores, de tal forma que consigan un mayor enriquecimiento para sus estudiantes? ¿Por qué no? El equipo de docentes debe pretender que, mediante un proceso constante de búsqueda e indagación, junto con un esfuerzo e ilusión apasionada, aparezca algo insólito que tenga sentido, que asombre y motive al estudiante. En un futuro próximo lo real será lo virtual. ¿Qué diferencia a un gran escultor de uno mediocre? Los dos esculpen la piedra, pero la genialidad está en encerrar el alma en ella. Ahí está la genialidad; ahí está el misterio.
Hay que dotar a los sentidos de nuevos poderes, ejercitándolos de manera inusual. Es interesante apagar el poder habitual que tiene la vista, el oído o cualquier otro sentido y tratar de provocar nuevos matices. Aprender a describir sensaciones cerrando los ojos, tratar de que las manos hablen o que el oído vea, son experiencias que ponen en danza todos los sentidos. Estamos hablando de la sinestesia. El célebre escultor italiano MIGUEL ÁNGEL que creó “El David”, hablaba con el mármol y esperaba que el mármol le contara algo que en cierto modo hacía. Moraleja, si quieres generar ideas a tus estudiantes y provocar nuevos significados es necesario actuar de forma diferente y no continuar haciendo lo mismo. El estudiante debe ser protagonista del proceso de aprendizaje.
Tú eres creativo. El proceso para ser creativo es una gran aventura, cuyo único propósito debe ser deleitarse con cada paso del camino; es un placer de primera magnitud. El proceso de creación se inicia con aprender a captar la realidad con una mirada diferente ¡Motivador!; continúa con la acción decisiva de transformarla, descubriendo algunos aspectos desconocidos ¡Arriesgado!, y termina con la expresión al exterior de un nuevo resultado, haciéndolo de una forma original, a partir de lo que ha quedado grabado en el interior del ser ¡Alucinante! Tu poder creativo debe consistir en hacer visible lo que no es visible.
EJERCICIO PARA TRABAJAR CON TUS ESTUDIANTES Los picapedreros Se pregunta a tres picapedreros cómo les va en el trabajo: El primero, un buen trabajador que no tiene aspiraciones, contesta: “Me estoy ganando la vida”. El segundo, trabajador eficiente, prosigue trabajando mientras dice: “Estoy haciendo el mejor trabajo de labrar la piedra de todo el país”. El tercero tiene una visión constructiva de su trabajo y se siente orgulloso de lo que hace, levanta la vista con un brillo visionario en sus ojos y dice: “Estoy construyendo una catedral”.
IDEAS PARA DEBATIR • ¿Cómo capta la realidad cada uno de los trabajadores? • ¿Cómo manifiesta cada uno el trabajo que realiza? • ¿Qué trabajador se manifiesta con creatividad? ¿Por qué? • ¿Qué causas motivan esas diferencias? • ¿Cómo te imaginas a cada uno de los trabajadores? • ¿Cuál será el resultado final de cada trabajador? • ¿Puedes buscar algún ejemplo parecido?
Una ampliación de estas ideas puede verse en la obra La creatividad en el aula (Francisco Menchén Bellón. Santiago de Chile. Editorial Conocimiento, 2009. 2ª Edición) |









