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Maritza Osorio, Jefa UTP colegio Inmaculada Concepción de Valdivia E-mail

Publicado en Diciembre de 2009

 

"HAY QUE CREAR UNA RED DE COLEGIOS SOCIOCOGNITIVOS"



Maritza Osorio Castro, hija única, nació en Valdivia el 31 enero 1961. Cursó estudios en colegios públicos e ingresó a la Universidad Austral a estudiar filosofía, carrera que terminó el año 1983. En  el año 1986 ingresó a trabajar como profesora en el Instituto Inmaculada Concepción de Valdivia dictando las clases de Lógica, Psicología y Filosofía. El año 2000 fue nombrada Jefa de la Unidad Técnica Pedagógica, cargo que desempeña hasta la fecha desde una mirada sociocognitiva.

 

 

Maritza, cuéntanos del colegio en que trabajas…

El Instituto Inmaculada Concepción de Valdivia es una institución con 126 años de tradición. Su modalidad es particular subvencionado científico-humanista, y atiende estudiantes de desde NT1 a cuarto de enseñanza media.

 

¿Cuál es su matricula?

Atiende 920 estudiantes, y su situación socioeconómica, según el Ministerio de Educación (MINEDUC), corresponde a la letra d.

Este es un colegio confesional-mariano, perteneciente a la congregación de las hermanas de la Inmaculada Concepción, de 160 años de presencia en el país. Esta es una institución religiosa que cuenta con 13 colegios en Chile.

La misión de la institución es formar jóvenes con una sólida preparación académica y valórica, mediante una educación humanista y cristiana, inspirada en el legado de Madre Paulina von Mallinckrodt de “Servir a los Demás”, y basada en un proceso de enseñanza y de aprendizaje que promueve el desarrollo de competencias, habilidades y actitudes que les permitan aportar, como personas y ciudadanos, a la sociedad, al mundo laboral y a la Iglesia de acuerdo a los nuevos desafíos. La visión es formar jóvenes identificados con el Evangelio, comprometidos intelectual, afectiva y valóricamente en la construcción de una sociedad más humana.

 

Maritza, en tu colegio se está aplicando el Modelo T desde hace varios años, ¿cuál ha sido el proceso seguido en su implementación? ¿Cómo se ha socializado el paradigma sociocognitivo entre los docentes?

El Modelo T se está aplicando en nuestra institución desde el año 2004 a través de:

•   El perfeccionamiento del jefe de la unidad técnico pedagógica (UTP).

•   El trabajo durante un año con los departamentos de asignatura y jefe de UTP (conceptos básicos, adecuación curricular en contenidos, planificaciones).

•   El trabajo teórico-conceptual (una semana en enero, durante dos años, por parte del jefe de UTP). Además, en estas sesiones se elaboran los paneles de capacidades-destrezas y de valores-actitudes institucional. Asiste todo el profesorado y el equipo directivo.

•   La implementación piloto en todos los subsectores y cursos, excepto en educación parvularia.

•   La formación de coordinadoras de ciclo (educación parvularia, primer ciclo educación básica, segundo ciclo educación básica y  educación media).

•   En el segundo semestre de la implementación, apoyo de aula (observación de clases) por parte de las coordinadoras de ciclo y jefe de UTP.

•   La retroalimentación de parte del observador de clases con cada docente visitado.

•   La revisión de material de trabajo por parte de las profesoras coordinadoras: guías, apuntes, pruebas, salidas a terreno, exámenes, evaluaciones diferenciadas, trabajos de investigación, otros.

En la actualidad  trabajamos con dos profesoras coordinadoras y la jefe de UTP que interactúan entre los dos ciclos; es decir, realizan apoyo y observación de clases en todos los niveles, según la organización mensual, a través de “hojas de ruta”. En educación parvularia se implementó un año después. En estos momentos ellas trabajan como todo el colegio con estrategias de aprendizaje y evaluaciones en la misma forma. Han desarrollado un informe de resultado de proceso para padres en función de capacidades-destrezas y habilidades, junto con valores y actitudes.

Todo lo anterior lo entendemos en el contexto del “autoperfeccionamiento institucional” o, como dice el profesor Martiniano, el desarrollo de comunidades de aprendizaje.

 

¿Cuáles son las dificultades que han tenido con el Modelo T, tanto en su comprensión como en su aplicación? ¿Cómo las han resuelto?

Diría que las mayores dificultades desde los docentes fueron:

•   “Por qué si he tenido siempre buenos resultados he de cambiar”.

•   “Esto es mucho  trabajo”.

•   Cambiar el esquema mental de contenidos a funciones cognitivas (capacidades).

•   Encontrar el sentido: “para qué voy a realizar esta actividad”, pensar en los objetivos afectivos y cognitivos.

•   En lo más específico: adecuar el método a la destreza y a la actitud.

En general lo que más nos ha costado ha sido desarrollar explícitamente las actitudes. (¿Parece contradictorio no?).

Estas dificultades las hemos resuelto del siguiente modo:

•   Apoyando a los docentes en sus planificaciones de aula y en todo el material que confeccionan.

•   Reforzando positivamente, para adecuar lo que no esté bien.

•   Fomentando una apropiación total del modelo por parte de las profesoras coordinadoras, y desde luego de la jefe de UTP.

•   Dando tiempo necesario a los que se resisten al cambio.

•   Recibiendo apoyo total de parte de la dirección del colegio.

 

Maritza, si el Modelo T, en el marco del paradigma sociocognitivo, ha llegado a las aulas ¿qué ventajas aporta y cómo ha sido entendido por los estudiantes?

Yo observo las siguientes ventajas:

•   Los docentes manifiestan que ha sido difícil; sin embargo los ha ordenado en todo.

•   El orden mental facilita la organización de objetivos y contenidos.

•   Los estudiantes de los cursos preguntan a los docentes qué capacidades y destrezas van a trabajar hoy, y qué actitud vamos a lograr en esta clase. Es decir, los estudiantes saben para qué es la clase.

•   Los estudiantes “exigen” a sus profesores los temarios de evaluación en función de destrezas y contenidos (en todo caso desde la UTP siempre se han exigido).

•   Otra ventaja es la adecuación del trabajo de los estudiantes que tienen evaluación diferenciada. Queda muy claro cómo evaluarlos.

•   Además, será muy fácil contextualizar los mapas de progreso del aprendizaje y los niveles de logro con este esquema que poseen los docentes.

 

El Modelo T suele tener algunas dificultades para llegar a la pruebas de evaluación interna del colegio ¿Cuáles son éstas dificultades y cómo se han resuelto?

En nuestro caso, la mayor dificultad es que a los docentes no les es fácil adecuar las estrategias en los niveles de logro superior. Debemos rechazar algunas porque sus objetivos se centran en identificar y reconocer; situación que también sucede en las clases. Hemos descubierto que los docentes tienen cierto temor en esto, pero nuestra política es apoyarlos y elaborar el material junto con ellos.

 

¿Otra dificultad?

Sí. Consiste en la no coincidencia de las evaluaciones de proceso con las evaluaciones de término de temas o unidades. Debemos reforzar esto en reiteradas ocasiones, haciendo evidente esta situación. Todo debe ser con evidencias, es la mejor forma de que los docentes se den cuenta y reconozcan sus errores.

Existen colegios que al aplicar adecuadamente el Modelo T (diseño, aplicación y evaluación) han mejorado los resultados SIMCE. Si en su colegio ha sido así ¿cómo lo han conseguido?

En nuestra realidad hemos establecido elementos clave. Estos proporcionan claridad y por sobre todo, objetivos bien perfilados como institución:

a) Conocimiento: estudiar el modelo en su base teórica y transmitirla a los docentes.

b) Autoperfeccionamiento institucional: los docentes se organizan por departamentos de asignatura, y en forma general, para estudiar y reconceptualizar el trabajo.

c) Organización: es el tiempo dedicado para aprender. Se planifican sesiones de trabajo a corto, mediano y largo plazo.

d) Seguimiento: apoyo constante a los docentes en lo teórico y práctico, acompañamiento y evaluación del trabajo.

En otras palabras, se crea una cultura institucional de aprendizaje constante. Esto nos lleva necesariamente a evaluar y, por lo tanto, la cultura de la evaluación paralelamente va formando parte de las tareas diarias con el fin de mejorar, crecer y adaptarse a los cambios.

¿Qué le dirías al Dr. Martiniano para seguir progresando en el paradigma sociocognitivo y así tratar de mejorar la educación chilena?

Primero, construir instancias de acercamiento con las universidades chilenas que tienen las carreras de pedagogía. Que les propusiera mallas curriculares de forma tal que la formación docente sea con una mirada global, que el currículum de una vez se actualice y deje fuera los modelos añejos que, hoy, aún se estudian y se llevan a la práctica en muchas universidades; que influya de tal forma en las facultades de educación para reformular los conceptos hacia una nueva pedagogía que permita avanzar en esta sociedad del conocimiento, tecnología e información.

Segundo, a nivel de Ministerio de Educación lograr penetrar para que los curriculistas y evaluadores bajen al aula (caja negra), y desde allí (inductivamente) planteen formas y fondos reales, para avanzar en la sociedad del conocimiento.

 

¿Consideras que hay relación entre el concepto “Capacidades/destrezas/habilidades como objetivos” (propio del paradigma sociocognitivo) y los Mapas de Progreso del Aprendizaje? ¿En tu colegio se está aplicando el Modelo T en relación con los MPA?

Sí existe relación, en la medida que trabajamos con las capacidades-destrezas y los contenidos de cada curso se pueden distinguir los MPA.

Estamos reestructurando el tema. Hemos tenido una sensibilidad cognitiva con los docentes y, ahora, en el trabajo de enero viene la readecuación. Es bueno mencionar que el trabajo realizado nos da una ventaja en relación a otras experiencias institucionales que aún no han asimilado el concepto de cambio de paradigma.

 

Antes de finalizar esta entrevista, ¿qué otros aspectos indicarías?

Que hay que destacar a los docentes que se perfeccionan y trabajan profesionalmente día a día; que cada establecimiento evalúe sistemáticamente a sus docentes; que cada término o inicio de año se realicen jornadas de estudio para los docentes, pero que se apliquen realmente en el aula; crear una red de colegios en Chile donde se esté aplicando exitosamente el paradigma sociocognitivo; crear una red de consultores Modelo T y que esta red tenga un valioso reconocimiento por Mineduc, para instalar el modelo en los establecimientos; que esta red tenga la posibilidad de seguirse perfeccionando con el profesor Martiniano a través de diplomados, u otros cursos semipresenciales, para tener la experticia necesaria y lograr una “bajada” con propiedad en los diversos establecimientos del paradigma sociocognitivo.

 

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