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El Modelo T como Instrumento de Evaluación E-mail

Editorial del boletín Nº 5 publicado en Septiembre de 2009



Los tipos de evaluación nucleares derivados del Modelo T y del paradigma sociocognitivo son los siguientes:

•   Evaluación inicial: implica la elaboración de una imagen mental previa, la definición de conceptos básicos previos y destrezas básicas, una evaluación diagnóstica y ejercicios de afianzamiento.

•   Evaluación cualitativa de objetivos: supone una evaluación de capacidades-destrezas y de valores - actitudes y una evaluación de capacidades por habilidades y de valores por microactitudes.

•   Evaluación cuantitativa por objetivos: evalúa contenidos y métodos en función de las capacidades (objetivos).

El Modelo T es por un lado un modelo de planificación anual y de unidades de aprendizaje (planificaciones cortas), y por otro un modelo de evaluación tanto cualitativa como cuantitativa. Es absolutamente falsa (y propia de inexpertos en este tema) la afirmación: “el Modelo T es un instrumento de planificación que no llega a la evaluación y por tanto no sirve”. Veamos con más detalle estos temas.

1. Evaluación inicial: El desarrollo en el aula del Modelo T exige una evaluación inicial o previa, que se ha de realizar en los quince primeros días del año escolar, y que implica los siguientes pasos:

•   Elaboración de una imagen mental previa (mapa mental): Es un gráfico o dibujo que se entrega  a los alumnos con unos quince conceptos previos y unas seis a ocho destrezas básicas, necesarias para el desarrollo de la asignatura.

•   Definición de conceptos básicos: Se seleccionan unos 20 ó 25 conceptos básicos previos necesarios para el desarrollo de la asignatura y se definen de una manera sencilla para posibilitar la comprensión por parte de los alumnos.

•   Definición de destrezas básicas: Se seleccionan unas quince destrezas básicas previas y se definen de una manera sencilla. Estas definiciones se aplican a la vez que se comprenden y se memorizan.

•   Evaluación diagnóstica: Se realizan determinados ejercicios relacionados con los conceptos y destrezas anteriores para evaluar el punto de partida de los alumnos.

•   Ejercicios de afianzamiento: Con ellos se pretende afianzar los conceptos y destrezas de los alumnos antes acotados y rellenar las lagunas existentes.

La evaluación inicial constituye la base de apoyo del Modelo T, y de esta manera aplicamos el principio constructivista “aprender es construir sobre lo que se sabe (conceptos previos) y lo que el alumno sabe hacer con lo que se sabe (destrezas básicas)”. Sin esta base previa “el aprender se reduce a columpiarse mentalmente”. El Modelo T indica lo que deben aprender en un año escolar, mientras que la evaluación inicial nos dice lo que deben traer ya aprendido de años anteriores.

2. Evaluación cualitativa de objetivos: Los objetivos están identificados en los Modelos T anual  (tres capacidades y cuatro destrezas por capacidad; tres valores y cuatro actitudes por valor) y de Unidades de aprendizaje (dos capacidades y cuatro destrezas por capacidad y dos valores y cuatro actitudes por valor). Y una vez planificados deben ser evaluados. Recomendamos las siguientes técnicas cualitativas de evaluación:

•   Evaluación de capacidades-destrezas (objetivos cognitivos): Se construye una escala de observación sistemática, individualizada y cualitativa (lista de cotejo) y en ella se incluyen las tres capacidades y las cuatro destrezas por capacidad del Modelo T anual de asignatura (subsector de aprendizaje). Se denomina evaluación de capacidades-destrezas o evaluación de objetivos cognitivos. Esta evaluación la realiza el profesor a partir de la observación sistemática.

•   Perfiles de evaluación de capacidades por habilidades: También las capacidades-destrezas se pueden evaluar construyendo escalas de observación sistemática (listas de cotejo), descomponiendo las destrezas del Modelo T anual en habilidades. Esto se denomina evaluación por habilidades. Estas listas de cotejo posibilitan la autoevaluación del alumno y la coevaluación. Recordemos que una habilidad indica un comportamiento observable y evaluable en el que se manifiesta una capacidad.

•   Evaluación de valores-actitudes (objetivos afectivos): Se construye una escala de observación sistemática, individualizada y cualitativa (lista de cotejo) y en ella se incluyen los tres valores y las cuatro actitudes por valor del Modelo T anual de asignatura. Se denomina evaluación de valores-actitudes o evaluación de objetivos afectivos. Esta evaluación la realiza el profesor a partir de la observación sistemática.

•   Perfiles de evaluación de valores por microactitudes: También los valores y las actitudes se pueden evaluar construyendo escalas de observación sistemática (listas de cotejo), descomponiendo las actitudes del modelo T anual en microactitudes. Esto se denomina evaluación por microactitudes (conductas observables y evaluables en las que manifiesta un valor). Estas listas de cotejo posibilitan la autoevaluación del alumno y la coevaluación.

3. Evaluación cuantitativa por capacidades (por objetivos): Se parte de las actividades entendidas como estrategias de aprendizaje o como habilidades, y desde ellas se construyen pruebas de evaluación concretas con este formato: destrezas + contenidos + métodos.  De este modo se evalúan contenidos y métodos (medibles y cuantificables) en función de los objetivos (evaluación por objetivos) o capacidades (evaluación por capacidades). Todos estos elementos están en el Modelo T de unidad de aprendizaje.

Se construyen estas pruebas de evaluación a partir de las actividades  entendidas como habilidades. En las mismas está presente una destreza (se indica siempre en letra negrita), entendida como acción mental, un contenido concreto y un método concreto (todo ello surge del Modelo T de unidad). Recordemos que un ejercicio de evaluación por capacidades tiene los mismos elementos que una habilidad: destreza + contenido muy concreto y método muy concreto. Y por ello la evaluación surge de las actividades entendidas como habilidades, seleccionando algunas de ellas para ser evaluadas. Ocurre lo mismo en los mapas de progreso del aprendizaje que se concretan en modelos prácticos de desempeño. En cada uno de los ejercicios (ítems) de evaluación se debe indicar la capacidad subyacente y se pone en letra negrita la destreza a evaluar.

También en la evaluación por capacidades se puede partir directamente del Modelo T de Unidad de aprendizaje como instrumento de planificación y a la vez de evaluación: una prueba de evaluación por capacidades consta de destreza (abajo a izquierda del Modelo T) + contenido muy concreto (arriba a izquierda del Modelo T) + método muy concreto (arriba a la derecha del Modelo T), especificado primero la capacidad (criterio de evaluación) (abajo a la izquierda del Modelo T).

Una ampliación práctica y aplicada de estas ideas puede verse en la obra Diseño Curricular de Aula: Modelo T, puerta de entrada en la sociedad del conocimiento (Román y Díez, Santiago de Chile, Ed. Conocimiento, 2009).

Martiniano Román Pérez

Madrid, septiembre de 2009.

 

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